TICS PARA LA ESCUELA INCLUSIVA
v Identificar
dos problemas de brecha digital y encontrar soluciones para cada uno.
1. Formación
del profesorado. En general, se observa un déficit formativo en
el profesorado con respecto a las Tics, tanto para vincularlas a las prácticas
docentes como para relacionarlas con otras áreas o disciplinas. Las causas
pueden ser numerosas, pero señalaremos algunas como la formación inicial que se
ha impartido, la calidad y complejidad de las actividades llevadas a cabo y la rapidez con que en la sociedad del
conocimiento de las Tics se están incorporando a la sociedad y a la educación.
Situándonos en esta realidad que muestra carencia de información o ineficacia
en las actividades realizadas, planteamos las siguientes posibles soluciones:
En primer lugar, el profesorado debe recibir una formación
inicial de calidad, que contemple diversas posibilidades de formación para que
se complementen los contenidos a impartir, es decir, participar en grupos de
trabajo, asistir a centros de formación o a través de tutoriales online. Es
necesario mencionar a este respecto que dicha formación será de calidad siempre
y cuando sea permanente en el tiempo, puesto que los contenidos se van
actualizando y las innovaciones en el ámbito de las Tics evolucionan a gran
velocidad.
En segundo lugar, es necesario hacer uso didáctico de las
Tics en el aula ya que son numerosas las ventajas que ofrecen: eliminación de
barreras espacio-temporales entre el profesorado y el alumnado, es decir,
ampliando los escenarios de actuación ya que éstos pueden ser virtuales;
posibilita flexibilizar la enseñanza ofreciendo otros instrumentos de
comunicación; favorece el aprendizaje cooperativo y el autoaprendizaje; permite adaptar los medios a las necesidades,
características, estilos de aprendizaje e inteligencia del alumnado, entre
otras muchas ventajas que se podrían citar (Cabero, 2004).
2. Acceso a las Tics a las personas que forman
parte de colectivos vulnerables (bajo nivel socio-económico,
discapacidad, adultos, parados…). En la actualidad, el concepto de
vulnerabilidad no engloba únicamente a las personas excluidas en términos
estructurales, si no que se ha extendido en función de las condiciones de vida,
aprendizaje y educación. Para conseguir el acceso a las Tics es necesario una
“alfabetización digital” y esto se traduce al conjunto de hábitos a través de
los cuales se utilizan las Tics para aprender, trabajar, socializar,
divertirse, etc. (Ba, Tally y Tsicalas, 2002). El hecho de tener acceso a las
Tics no significa que haga a las personas menos vulnerables, ya que además de
recibir formación se deben desarrollar una serie de habilidades y capacidades
para manejar las Tics, pero en muchos casos sí que permite el desarrollo de una
vida activa y autónoma como, por ejemplo, el caso de las personas con
discapacidad (Muntaner, 2010). En términos generales, cuanto menos acceso hay a
las Tics, más grande es la brecha digital.
¿Qué soluciones se pueden plantear ante
esta situación?
Teniendo en cuenta que un alto porcentaje de los jóvenes
tienen acceso a Internet en los centros educativos, resultaría de gran apoyo
abrir el centro a toda la comunidad, planificando un horario determinado y un
contenido didáctico para aquellas personas que necesiten formación, adaptado a
sus necesidades e intereses. Es necesario contar con la colaboración de
docentes, el tejido asociativo de la zona o expertos que organicen talleres.
Para ello se necesita no sólo que el centro en sí acepte y participe en esta
tarea, si no que la administración local se involucre proporcionando recursos y
materiales. De este modo, no sólo el alumnado, si no las propias familias
pueden tener acceso a las Tics.
La incorporación de las Tic en el ámbito educativo permite
dinamizar la realidad de los centros al mismo tiempo que facilita la atención a
la diversidad, permitiendo la inclusión de todo el alumnado en las actividades
de su grupo y de su aula (Muntaner, 2010) y, teniendo en cuenta estas posibles
soluciones, la inclusión de toda la comunidad al derecho a participar en las
ventajas que ofrece la actual sociedad de la información y la comunicación.
Referencias
bibliográficas
-
Ba, H;
Tally, W; Tsikalas, K. (2002). Investigating Children’s Emerging Digital
Literacies. Caroline, A & Peters, S Lynch School of Education: Boston
College (www.jtla.org).
-
Cabero, J. (2004). Formación del profesorado en
TIC. El gran caballo de batalla. Comunicación y Pedagogía. Tecnologías y
Recursos didácticos, (ISSN 1136-7733).195, 2004, 27-31). Recuperado de http://tecnologiaedu.us.es/cuestionario/bibliovir/jca11.pdf
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